HIPÓCRATES
Los
historiadores aceptan que Hipocrates existió realmente, que nació
cerca del año 460 adC en la isla de Cos y era un famoso médico y
profesor de medicina. Toda otra información biográfica es
posiblemente apócrifa (leyendas). Como no existen verdaderas fuentes
bibliograficas de su vida sólo se cuenta con relatos de tradición
oral, que no son muy fiables.
Sorano
de Éfeso, sobre el cual se sabe poco, fue el primer biógrafo de
Hipócrates y es la fuente de mayor información, aunque no fiable.
Sorano indica que el padre de Hipócrates, era Heráclides, también
médico, y nombra a su madre, Praxitela. Tenía dos hijos, Tesalo y
Draco, y un yerno, Polibio. Los tres eran sus estudiantes, pero sólo
Polyibio considerado el verdadero sucesor de Hipócrates según
Galeno, y también dijó que Tesalo y Draco cada uno tuvo un hijo los
que fueron nombrados Hipócrates.
A
los 13 años comenzó sus estudios de medicina y le abrieron las
puertas del templo de los Asclepiades (de Asclepio, dios mitológico
de la medicina). Luego viajó a Egipto para terminar su formación.
Dejó una obra compuesta por 53 escritos que fue recogida por sus
discípulos en el Corpus hippocraticum. Fue autor de Tratado del
pronóstico y de Aforismos, entre otras obras. Padre indiscutido de
la medicina moderna, su mérito fundamental fue el de desarrollar un
sistema racional basado en la observación y la experiencia para el
estudio de las enfermedades, cuyas causas atribuía a fenómenos
naturales y no a intervenciones de los dioses o a fenómenos de tipo
mágico-religioso. Indudable genio de la medicina naturalista a él
se atribuye el conocido Juramento Hipocrático.
Se
describe el cuerpo humano como una asociación de los cuatro humores:
flema (agua), bilis amarilla (fuego), bilis negra (tierra), y sangre
(aire). La enfermedad se desarrolla por una pérdida del equilibrio
de estos humores. El mantenimiento de la salud se efectúa a través
de la dieta y la higiene. Éstas ideas persisten durante la Edad
Media y el Renacimiento.
Por
otra parte uno de los más importantes hechos establecidos por la
medicina hipocrática fue la división de las labores de los médicos.
Antes de esto las funciones del médico eran sanar o matar.
La
medicina hipocrática era simple, estéril y apacible siempre que
fuese posible. Por ejemplo, solamente se usaba agua limpia o vino
para tratar las heridas, aunque el tratamiento seco era
preferible.
El
método hipocrático era muy acertado al tratar dolencias simples
tales como las fracturas, que requirieron la tracción estirara el
esqueleto y hacia presión sobre el área dañada. El banco
hipocrático, fue un sistema que precedía a un dispositivo de
tortura, y otros dispositivos fueron utilizados con este fin.
Un
concepto importante en medicina hipocrática era el de crisis, un
punto en la progresión de la enfermedad en el cual ésta comenzaría
a derrotar al paciente y como consecuencia el paciente moriría, o
del contrario, los procesos naturales harían que el paciente se
recuperase. Después de una crisis, podía seguir una recaída, y
entonces una crisis definitiva (fatal). Las crisis ocurren en los
días críticos, que, como se suponía, eran un tiempo fijado antes
del contagio de la enfermedad. Si una crisis ocurre en un día lejos
de un día crítico, se puede esperar una recaída.
El
trabajo más famoso de la recopilación hipocrática es el juramento
hipocrático, una declaración de carácter ético doctoral, tomado
históricamente al principio de la carrera de un doctor; que
señalaba, entre otras cosas, que el médico debe contar con un
carácter honesto, calmado, comprensivo y serio. Mientras que el
juramento se utiliza raramente en su forma original, los derivados de
éste se toman hoy y sirven como bases para juramentos y leyes que
definan buenas prácticas y moralejas médicas.
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